François Raymond Depons (1751 - 1812)

Francois Raymond Depons nació en Soustons, localidad de Las Landas, Francia, en 1751. Parece haber estudiado en la Facultad de Derecho de París. Viaja hacia América y en 1781 residió en Santo Domingo. Entre 1790 y 1792 publicó cuatro folletos sobre el estado de las Colonias Francesas. Aunque no se sabe a ciencia cierta, parece haber residido en Cuba.

En 1801, a raíz de una revolución en Santo Domingo, emigró a Venezuela llegando a La Guaira en Marzo de 1801, poco después fue nombrado corresponsal político y diplomático del Gobierno Francés en Caracas, en cuya calidad la República Francesa le exigía dar cuenta exacta. Permanece en Venezuela hasta el 3 de Julio de 1804, sabiéndose ganar una buena reputación y estima. La redacción de su libro debió haber comenzado en Caracas, concluyéndolo en Francia a fines de 1805. En 1806 se publicó en Francia la edición princeps, y casi simultáneamente una traducción inglesa, en New York, y en 1807 una edición en Londres.

La obra de Depons es de gran trascendencia, constituyendo una gran fuente de información pare las investigaciones de la época ante la ignorancia referente al continente americano. Da la primera visión moderna de la América hispana. En 1807 figuró como miembro de la Sociedad Académica de Ciencias de París y de su Ateneo de Artes. Depons permaneció en Francia hasta su muerte en 1812. No se conoce ningún retrato de Depons.

Su obra espeleológica

Con la descripción de Depons de la Cueva del Guácharo no se sabe si la visitó o no, pero nos inclinamos por la segunda alternativa ya que la descripción de Depons es casi exacta a la publicada previamente por Humboldt en 1800.

A continuación se reproduce la descripción de la Cueva del Guácharo de DEPONS (1806; 1960,11.279-280):

"Hacia el interior se levantan montañas, entre las cuales hay algunas muy altas; la principal de todas es el Turimiquire, que tiene novecientos treinta y cinco toesas sobre el nivel del mar. En esa montaña se encuentra la cueva del Guácharo, famosa entre los indios. Es inmensa, y en ella se albergan miles de aves nocturnas (nueva especie de Caprimulgus de Linneo) de cuya grasa se saca el aceite de Guácharo. Se halla en un lugar imponente, rodeado de vegetación exuberante. De la caverna sale un riachuelo caudaloso, y en el interior de ella se escucha de continuo el grito lúgubre de las aves que, según los indios, son las almas de los muertos. Estas deben estar en la caverna, antes de pasar al otro mundo, pero si su conducta es esta vida no ha sido intachable, permanecen en la caverna, durante un tiempo más o menos largo, según la gravedad de los pecados. Esta morada tenebrosa, incómoda y llena de dolores, les arranca gemidos y gritos lamentables, que se oyen desde fuera.

Los indios creen en esta leyenda alimentada por la tradición, como en una verdad digna de todo respeto; de suerte que al morir uno de sus parientes o amigos, acuden a la boca de la cueva, para indagar, por los gritos que desde allí salen, si su alma ha encontrado obstáculos en su tránsito. Si no les parece haber escuchado la voz del difunto, regresan llenos de alegría, a celebrar con borracheras y danzas el feliz transito. Si les parece haber escuchado la voz, se apresuran a anegar en bebidas embriagantes, en medio de danzas que pintan la desesperación, el dolor que aquello les produce. Así pues, sea cual fuere la suerte del alma del difunto, sus parientes y amigos se entregan a los mismos excesos, diferenciados en un cave u otro, tan solo en el carácter de las danzas.

En el Gobierno de Cumaná y del Orinoco, todos los indios no convertidos a la fe, y una buena parte de los que en apariencia lo están, conservan aún por esta congoja sobre el destino del alma de los muertos tanto respeto como el que le profesaron sus mayores. Esta creencia al menos no aparece, a diferencia de otras muchas sobre el mismo asunto, como hija de la impostura y del fanatismo, puesto que no tiene por consecuencia ceremonial religiosas cuyo importe vaya a aumentar los beneficios de su inventor. Por otra parte, no se hallan en la caverna restos ni señales de que allí haya existido alguno de aves monumentos que suele levantar la credulidad sometida al dominio de la impostura. La superstición de que venimos tratando es pues hija del miedo, siempre ingenioso en formarse fantasmas e imaginar cosas que lo excitan. Para los indios de doscientas leguas a la redonda de la cueva, bajar al Guácharo es sinónimo de morir.

Al leer este texto encontramos semejanzas sorprendentes con las descripciones de Humboldt, como la carta que este dirigiera al Barón de Forell, fechada en Caracas el 3 de Febrero de 1800 y publicada en español ese mismo año (HUMBOLDT, 1800: 251, 1956, II: 256), donde entre otras cosas dice lo siguiente:

"Caverna inmensa habitada por millares de aves nocturnas (nueva especie de Caprimulgus, Linn.), cuya grasa da el aceite del Guácharo... Bajar al Guácharo que en lenguaje de ellos quiere decir morir..."

La importancia del libro de Depons y su breve descripción de la Cueva del Guácharo, estriba en que desde la fecha de su publicación (1806) y hasta 1814 cuando aparece las Relations Historiqué... de Humboldt, constituye la mejor fuente de información de la América hispana, siendo un libro muy utilizado en Europa. Sus dos ediciones en inglés (1806 y 1807, New York y Londres) constituyen el primer libro de envergadura en este idioma, sobre esta región geográfica dando a conocer nuestra Cueva del Guácharo.

Referencias

URBANI, F., 1982. Francois Raymond Depons (1751-1812) en Vida y Obra de los Iniciadores de la Espeleología - Parte 2. Caracas, Bol. Soc. Venez. Espel. 10(19):144-146.

Bibliohemerografía

DEPONS, F., 1806. Voyage a la partie oriental de la Terre Ferme, dans l'Amérique Méridionale, fait pendant les années 1801, 1802, 1803, et 1804; contenant la description de la capitaniere générale de Caracas composée des provinces de Venézuéla, Maracaibo, Varinas, la Guiane espagnole, Cumaná et de l'ile de la Marguerite. París. F. Buisson, 3 vols.

DEPONS, F., 1806. A voyage to the eastern part of Tierra Firme, or the Spanish Main, in South America, during the years 1801, 1802, 1803 and 1804, (Translated by an American Gentleman). New York, 1. Riley, 3 vols.

DEPONS, F., 1807. Travels in South America, during the years 1801, 1802, 1803, and 1804, containing a description of the captain generalship of Caracas, and an account of the discovery, conquest, topography, legislature, commerce, finance and natural productions of the country; with a view of the manners and customs of the Spaniards and the native indians. London, Longman, Hurst, Rees, and Orme, 2 vols.

DEPONS, F., 1930. Viaje a la parte oriental de Tierra Firme Caracas, Tipografía Americana, 518 p. Traducción: Enrique Planchart. Academia Nacional de la Historia.

DEPONS, F., 1960. Viaje a la parte oriental de Tierra Firme en la América Meridional. Caracas, Banco Central de Venezuela, Col. Hist. Econom, tomos IV y V, Traducción: E. Planchart. Estudio Preliminar y prólogo por Pedro Grases.

GRASES, P. 1960. "Estudio Preliminar". En F. DEPONS Viaje a la parte oriental de Tierra Firme en la América Meridional. Caracas, Banco Central de Venezuela, Tomo 1.

HUMBOLDT, A., 1800. Carta de Humboldt al Baron Von Forell, fechada en Caracas el 3 de Febrero de 1800. Anales de Historia Natural (de Cavanilles, Madrid), Oet. 1800 p. 251. Reimpreso en "Viaje a las Regiones Equinocciales..., Caracas, Tomo 11, p. 351


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