Fondespa representa una alternativa propuesta por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, para colocar recursos petroleros al servicio del país y construir un nuevo modelo económico que deje atrás situaciones de desigualdad sin precedentes, en un país con tanto potencial y con tanta riqueza.
Este fondo fue aprobado por la Asamblea General de Accionistas de PDVSA el 14 de mayo de 2004 “para el cumplimiento de los principios de vinculación adecuada de los ingresos provenientes de hidrocarburos con la economía nacional”. Cinco días después, el 18 de mayo, el directorio del Banco Central de Venezuela, responsable del control de los fondos en divisa, certificó su aprobación.
El 31 de julio, PDVSA firmó con el Banco de Desarrollo y Social (BANDES) un contrato para la administración de un fondo fiduciario -- base de Fondespa—“el cual está destinado a efectuar los pagos que sean necesarios para la ejecución de programas y proyectos de obras, bienes y servicios destinados al desarrollo de infraestructura, vialidad, actividad agrícola, salud y educación en el país.”
Los aportes realizados al Fondo para el Desarrollo Económico y Social del País (Fondespa), se hacen posible gracias a los excedentes de los precios petroleros, tal y como lo establece el artículo número 5 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Tal y como lo expresara el Ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez:
“Con la distribución popular de la renta, al invertirla en el bienestar del pueblo, su capitalización humana, su superación social y económica, al invertirla en obras de infraestructura, servicios e inversiones para aumentar la producción nacional, la renta petrolera adquiere entonces una dimensión transformadora de los terribles desequilibrios y desigualdades sociales que paradójicamente están presentes en uno de los países con mayores riquezas petroleras del planeta”.
Rafael Ramírez. Discurso ante la Asamblea Nacional, 25 de mayo de 2005
La utilización de los excedentes petroleros en obras de inversión no sólo contribuye al desarrollo económico y social sino que también disminuye las necesidades de financiamiento del Fisco Nacional y mejora la solvencia financiera del país en el mediano plazo.