Otro punto de máximo interés es que en los proyectos Sincor y Petrozuata presentados al Congreso Nacional, los asociados se comprometieron a la inyección cíclica de vapor, incrementándose así el factor de recobro de los yacimientos, tal como se encuentra en el Documento “Aspectos Técnicos”, proveniente del Congreso Nacional y refiriéndose al caso de Maraven-Total, p.2 (idéntico texto se encuentra en el Proyecto Maraven-Conoco):
“Los pozos serán producidos con la asistencia de inyección cíclica de vapor (5 mil toneladas/pozos/ciclo) y serán capaces de producir a tasas iniciales de más de 1200 barriles diarios. Cuando la producción disminuya aproximadamente a 300 barriles diarios, los pozos serán inyectados. Se espera que cada ciclo sea de 16 meses (incluyendo un mes para la inyección de vapor)…”
Ni la asociación Sincor, ni la asociación Petrozuata, cumplieron con la inyección de vapor. Por el contrario, se limitaron a la producción más barata posible: la producción en frío. Con ella, el factor de recobro escasamente llegaba al 7%; en otras palabras, el 93% del petróleo in situ se pierde, probablemente para siempre.
En una visión transnacional, era hasta lógico decidir por la producción más económica, sacar todo el petróleo posible deteriorando los Yacimientos, ese ha sido el comportamiento tradicional de las transnacionales en los países productores. Pero que la vieja PDVSA se hubiese prestado para ello, demostraba el compromiso ideológico de la Meritocracia con la entrega de nuestros recursos naturales, demostraba el carácter absolutamente antinacional de su accionar; no en balde todos sus cuadros dirigentes provenían de los cuadros gerenciales de las propias transnacionales y su educación transcurría en los grandes centros de estudio de los países consumidores.
Aquella Meritocracia le prometió a las Asociaciones más y más tierras, más y más reservas. La Meritocracia, de hecho, por esta vía hasta desincentivó cualquier inversión destinada a la conservación de este recurso natural, no renovable y agotable que es el petróleo. Finalmente, en 1992 a Ameriven y Cerro Negro ya ni siquiera se les exigió inyectar vapor.
Así, las cuatro asociaciones producian en frío, con un factor de recobro del orden de apenas siete por ciento. Al país entero se le informó desde hace muchos años, que las reservas de la Faja ascienden a unos 267 MMMBls. De hecho, de acuerdo a los Meritocráticos teníamos tanto que ni se justificaba cobrar regalía.
Esta estimación parte de dos supuestos: Primero, que el petróleo in situ asciende a 1,2 MMMMBls y, segundo, que se le puede aplicar un factor de recobro del 22%. A los escasos 7% que estamos observando en este momento en la Faja, el resultado es que nuestras reservas se reducen a 84 MMMBls si no actuabamos de inmediato.
En el marco del plan Plena Soberanía Petrolera, el Gobierno Nacional tomó la determinación de no tolerar más la explotación rapaz de la cual estaba siendo objeto la Faja Petrolífera del Orinoco en este momento.
Siguiendo las instrucciones del Ejecutivo Nacional y lineamientos del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo y PDVSA, se culminó el proceso de la firma de acuerdos con los participantes de los Convenios Operativos, los de la Faja Petrolífera del Orinoco y los de Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas, para su conversión a Empresas Mixtas, así como también la creación de los nuevos negocios, lo cual ha significado un paso histórico en la reafirmación de la soberanía petrolera.
El 31 de marzo de 2006, la Asamblea Nacional aprobó y publicó en Gaceta Oficial número 38.410 los "Términos y condiciones para la creación y funcionamiento de las Empresas Mixtas", así como también el modelo de "Contrato para la conversión a empresa mixta", dicho contrato planteó la extinción automática de los Convenios Operativos a partir de la fecha de publicación de la gaceta. ¡No autorizaremos un área más de la Faja para aquellas compañías que no cumplan con nuestra disposición de preservar y administrar nuestros recursos!